Sabastian Sawe hizo historia en la maratón de Londres al convertirse en el primer atleta en bajar las dos horas en una competencia oficial. El keniano completó los 42,195 kilómetros en 1 hora, 59 minutos y 30 segundos, una marca que revolucionó al atletismo mundial y abrió una nueva era en la disciplina.

Detrás de la hazaña hubo una preparación exigente en la que el entrenamiento físico y la nutrición jugaron un papel central. Según trascendió, Sawe realizó semanas de altísimo kilometraje bajo la supervisión de su entrenador Claudio Berardelli, con un promedio cercano a los 200 kilómetros semanales y picos superiores a los 240.

Uno de los detalles que más llamó la atención fue la alimentación previa a la carrera. El atleta eligió un desayuno simple pero efectivo basado en pan y miel, combinación pensada para aportar energía rápida y de fácil digestión antes de largar.

Durante la prueba también utilizó geles de carbohidratos para sostener el ritmo en los kilómetros decisivos. Esa estrategia nutricional le permitió mantener fuerza y velocidad en la segunda mitad del recorrido, tramo en el que terminó de quebrar la competencia.

Tecnología y margen para seguir mejorando

Sawe además compitió con unas Adidas Pro Evo 3, zapatillas ultralivianas de menos de 100 gramos diseñadas para alto rendimiento. Para su entorno, la mezcla entre ciencia, preparación mental y tecnología fue decisiva. Los especialistas creen que el keniano todavía tiene margen para mejorar la marca en circuitos veloces como Berlín o Chicago.